¿Siempre te has preguntado cómo hacer bolas de helado perfectas para servir a tus invitados?
Hoy queremos ayudarte con algunos consejos sencillos pero efectivos 😀
La instrumentación
En primer lugar, para el éxito de tus bolas será necesario utilizar las herramientas de trabajo adecuadas, porque de lo contrario el resultado deseado nunca saldrá. De hecho, existe un “porcionador con manivela” que se puede encontrar fácilmente online y, como su propia palabra indica, es la herramienta fundamental para porcionar nuestras albóndigas, que luego también se pueden utilizar en otros contextos (como porcionar albóndigas, tortitas, etc.).
Trucos del oficio
Para un correcto uso se debe mojar previamente el porcionador en agua fría, de esta manera al levantar la manivela esta última permitirá que el helado se desprenda mejor pero quede aún intacto. Obviamente si tienes más sabores de helado, necesitas lavar la cuchara entre sabor y sabor, no lo olvides 😛
¿Cuál es la consistencia adecuada?
Otro factor importante para obtener un buen resultado es la consistencia del helado. 🙂
Es posible que a usted le haya resultado difícil comer el helado justo después de sacarlo del congelador, y lo mismo ocurre con nuestras porciones.
De hecho, para crear vasitos con la consistencia adecuada, el helado no debe estar ni demasiado blando ni demasiado frío.
Si lo compras en una heladería, la consistencia será la adecuada antes de servir, pero si el helado que vas a servir es el que viene envasado y tienes en el congelador, tendrás que derretirlo un poco primero para poder porcionarlo correctamente.
Listo para ser servido
Ahora queda una última pregunta por hacer… ¿cuántas bolitas por porción son las adecuadas?
Pasamos de un mínimo de dos a un máximo de cinco, depende de lo goloso que seas 😛
La forma más bonita y adecuada de servir nuestras cúpulas de bondad es con los tarros Bormioli Rocco Fido de 12,5 cl con recipiente hermético, la solución perfecta para llevar sabor y elegancia a la mesa. 😀



















